El Centro Histórico de la Ciudad de México está repleto de historias en cada calle y prácticamente en cada construcción. Las hay sobre hechos históricos y personajes reales así como de leyenda, pero las que más se cuentan son aquellas sobre apariciones, fantasmas, sonidos de ultratumba y mucho más, pero éste no es el caso; si bien nos encontramos en una zona llena de energía, magia y misticismo, la historia de Salón Corona habla sobre trabajo duro, sueños, amistad, comida y bebidas.

 

Origen.

Ubicada en el corazón de México, la Casa Borda fue construida durante la época de la Nueva España. Fue construida por el arquitecto más famoso de la época, Francisco Guerrero y Torres. Una hermosa e inmensa casa delimitada por las calles Segunda de San Francisco, Coliseo, Colegio de Niñas y Espíritu Santo, hoy conocidas como Madero, Bolívar, 16 de septiembre y Motolinía.

Es entonces allí, en un sitio muy especial, donde Don José Iglesias †, Don Pepe, inició en 1928, con gran labor y mucha ilusión, un negocio de tortas y tacos de guisado que luego juntó con cerveza de barril logrando convertirlo con tiempo y gran dedicación, en el punto de reunión obligado de la época por el aroma y el sabor pero sobre todo, por la calidez y servicio con la que atendía a cada uno de los visitantes a quienes por cierto, nunca llamó clientes, sino amigos. Y si bien entonces soñaba con triunfar, nunca imaginó lo que Salón Corona llegaría a ser emblemático,  una parada obligatoria para quien visita el Centro Histórico y que con los años crecería el número de sucursales sumando al día de hoy cinco en total con todo el deseo y el potencial de que pronto sean muchas más.

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Crecimiento. 

Nombradas según la calle en la que se ubican, encontrarás una en Bolívar, donde todo comenzó, la primera y emblemática sucursal con la que nos identifican en México y también en el extranjero. Hay otra en Filomeno Mata donde desde su interior observarás el firmamento y la Torre Latinoamericana gracias a su domo retráctil, pues habitar un edificio colonial no está peleado con la modernidad y espectacularidad.
En la calle de 16 de Septiembre la historia se continuaba escribiendo gracias al ir y venir de amigos, sin embargo, luego de varios años tuvo que cerrar sus puertas por temas ajenos a nuestra administración. Más tarde, la avenida más hermosa de la ciudad, Reforma, no podía estar exenta de la alegría, del sabor y de la atención que brinda Salón Corona y, antes de llegar a Chapultepec, se encontraba la más grande de todas las sucursales, donde durante un partido de fútbol, en ambiente y emociones, no le pedíamos nada a ningún estadio, pero eso queda en el recuerdo pues pese a nuestros esfuerzos, en enero del 2018 la tuvimos que cerrar para dar paso a la construcción moderna.

Posteriormente volvimos al Centro Histórico y ya en Gante con terraza, y sobre Madero con balcón, pusimos a tu disposición, gratos lugares donde puedes disfrutar, conocer y platicar.
Y en la Zona Rosa el Salón Corona no podía faltar y aunque nos encantaba la vida nocturna y el inigualable ambiente que sólo allí se vive, de nueva cuenta el destino jugó un papel importante pues tuvimos que dejar muy a nuestro pesar, el edificio que nos alhojaba. ¡Vaya que extrañamos a la Zona Rosa!.
Pero como no hay puerta que se cierre sin que se abra una ventana, finalmente en el 2020, justo donde cayó la flecha de La Diana Cazadora, el Salón Corona volvió a la avenida Reforma con mucha más energía, ánimo, gusto y también una nueva imagen.

 

El Corona hoy y siempre.

Como leíste en la historia, si bien surgió todo en el Centro Histórico de la Ciudad de México hace 92 años, no hubo fantasmas, pero sí gente real que disfruta de la vida. No hubo sonidos de ultratumba pero sí hay risas y tarros de cerveza chocando al festejar, porque Salón Corona es una casa abierta a todo el mundo, aquí todos somos bien recibidos, escuchados y servidos; tenemos un lugar para comer, beber y divertirnos; es en realidad una casa, tu casa, con una gran mesa donde a la que todos podemos sentarnos.

Don Pepe, su familia, nuestros padres y abuelos comenzaron a escribir una historia que parece no tendrá final porque siendo honestos ¿quién quisiera vivir en un mundo sin sonrisas, sin buenos momentos, sin un rico taco y una cerveza muy fría?

Realmente en la vida no sólo hay momentos felices, pero lo malo pasa, lo bueno prevalece, y todo siempre será mejor en compañía de amigos, de nuestra pareja y de la familia, por ello Salón Corona es una gran familia de la que todos somos parte importante. Ω